• 2008

  • 2001

  • 1998

“… Y nos llega de nuevo la pintura desafiante y tremenda de Emilia Enríquez. Observamos, […] una voluntariosa, aunque siempre eficaz, desmesura de las formas, sometidas éstas a deformaciones y tensiones extremas. […] …en obras dotadas de una extraordinaria sensibilidad, tanto en las alteraciones formales, estudiadas con cuidado, como en el esplendor del cromatismo, de extraordinaria riqueza y variedad. Admiro la habilísima instrumentación que hace Emilia del color rojo […] la audacia que advertimos en estos cuadros, es todo menos fácil. Por fin observamos a una artista decir algo nuevo sobre la catedral de Santiago, los Muelles de Amsterdam, el interior de un teatro ‘a la italiana’ o el rincón de una taberna de sabor centroeuropeo, donde la mirada se nos va hacia una vieja caja registradora, tan suntuosamente descrita como inteligentemente resumida…  Si pintura es ensanchar el lenguaje de la expresividad […] nos encontramos entonces ante una artista y una obra que debemos tomar en detenida consideración. ¡El expresionismo está de buena hora!”

Juan Adriansens, a propósito de la segunda exposción de Emilia en la Galería Kreisler de Madrid, en mayo de 2001.